MANUAL DE INSTRUCCIONES DE UN TAMPÓN

Un chico normal como yo, apenas sabe nada de tampones. Lo que se ve en los anuncios. Pero casi todo es “Tsum Tsum, ¿A qué hueles las nubes?” y cosas por el estilo que me dejan ojiplático y con el culo torcido.

El caso es que ha llegado a mis manos el manual de instrucciones de un tampón y me ha dado por leerlo. Por un lado me ha resultado muy enriquecedor. Por ejemplo, ahora sé que el cordón del tampón se queda fuera del cuerpo todo el tiempo, que existen varios tipos de tampones según el flujo (escaso, moderado o muy abundante), que hay que cambiar el tampón cada cuatro horas aproximadamente… esas cosas.

Pero por otro lado, me ha resultado divertidísimo. Lo primero que dice es (¡ATENTOS!): “Lee las instrucciones primero y después déjalas donde puedas verlas para liberar las manos” A lo que yo añadiría: “Si hija sí, no vaya a ser que acabes con el tampón en la mano y las instrucciones metidas en el c*ñ*.”

Los dibujos explicativos no tienen desperdicio y parecen sacados de un manga porno. No estoy exagerando ni tengo la mirada sucia, es así. Aparece la figura de una mujer desnuda que se introduce un objeto alargado por su sagrado agujero. Ni más, ni menos.

Es una obviedad, pero encuentro gracioso que el texto trate siempre al lector como femenino, ya que me hace sentir que estoy donde no debo estar, como si me colara en el vestuario de las chicas, y saboreara las dulces mieles de lo prohibido.

El manual está lleno de “perlitas” como: “Comprueba que te has quitado el último tampón antes de ponerte el siguiente” o “Usa tampones sólo cuando estés menstruando…” que han hecho de mi lectura un momento de verdad desternillante.

MERLU TAMPONES

Supongo que habrá quien tache este texto de sexista, pero les pido que hagan un esfuerzo por no juzgarme tan a la ligera, no es mi intención frivolizar sobre el tema de la regla. Lo que he hecho al coger el manual de instrucciones de un tampón es algo parecido a lo que hace un reportero de National Geographic al sumergirse en una etnia que le es ajena y encuentra interesante-divertido aspectos que para esa cultura son de lo más cotidiano. Simplemente, provengo de otro lugar y tengo mirada de extranjero.

Animo a todo los hombres a que lean este manual. Aprendes más cosas de mujeres que leyendo el Cosmopolitan y viendo Sexo en Nueva York.

8 junio, 2015

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