INICIATIVA PAJA ZERO

Hubo un tiempo en que llevé a cabo un experimento llamado INICIATIVA PAJA ZERO. Os podéis imaginar en qué consistía pero os lo voy a contar con pelos y señales porque hoy tengo ganas de contar algo realmente guarro. Allá va:

Como cualquier otro chico de veintipocos años y con la potencia sexual de un potro desbocado, no siempre podía satisfacer mis oscuros deseos. Así que mantuve un romance con mi mano derecha. Hasta llegué a escribirle una carta de amor, se titulaba “Carta de Amor a mi mano de derecha”. Recibí la respuesta a la carta de amor a mi mano derecha la semana siguiente. Fue una nota escrita en un post-it en la cocina que decía: “Búscate una novia, yo ya no doy para más.” Estaba escrito con muy mala letra, se ve que la escribió su compañera, la mano izquierda…MERLU RIADA DE SEMEN 1

Lo de buscarme novia en un principio no me pareció buena idea. Siempre he creído que esas cosas pasan o no, pero en realidad, el hecho de “buscar novia” era un poco deprimente. Pero la nota de mi mano derecha tenía parte de razón. Algo tenía que hacer. Porque las pajas molan, pero no tienes que perder de vista el concepto de que es un remedio y no el fin. Y yo ya estaba perdiendo el norte. Porque mandarle una carta a tu mano derecha es estar ya muy cerca de tener la cabeza como las mierdas.

En fin, que tuve que poner remedio a estar todo el día dándole a la zambomba y pensé en llevar a cabo algo llamado: INICIATIVA PAJA ZERO. Consistía, básicamente, en no zurrarme la banana. Bajo ningún concepto. Esto, según mi teoría, haría que saliera a la calle con ganas de encontrar una buena chica y disfrutar de nuestros cuerpos.

MERLU RIADA DE SEMEN 2

Al principio, todo fue bien y mi apetito sexual era sano. Pero iba pasando el tiempo y no pillaba cacho, así que se me iban llenando los huevecillos de amor hasta tenerlos como dos balones de baloncesto. También miraba a las mujeres con demasiada lujuria, lo cual no me beneficiaba, porque me hacía quedar como un salido y eso, queridos amigos, no resulta atractivo para el género femenino.

Creo que en algún momento hasta llegué a echar semen por los ojos. Y fantaseé con la idea de fecundar a las mujeres que veía por la calle con un simple pensamiento de amor. Pero eso es otra historia…

El caso es que al final, un día de copas, llegué a estar con una chica one-to-one, bodynaked-to-bodynaked. Y lo que pasó fue desastroso. Lo voy a contar con pelos y detalles porque como ya os he dicho al principio, tengo ganas de contar algo realmente guarro:

Llegado el momento de empezar a manosearnos fuerte, ella me tocó un huevo con el dedo y yo me corrí como una puta bestia. De allí, salió material suficiente para alicatar tres cuartos de baño. Lo cual casi no se puede considerar casi ni sexo, ni siquiera paja, ni nah. Sólo una eyaculación muy burra.

MERLU RIADA DE SEMEN 3

 

A ella pareció no gustarle mucho, pero yo sentí lo que debe ser el éxtasis del sexo tántrico.

De esta experiencia, la llamada INCIATIVA PAJA ZERO, saqué una valiosa lección. Todo en su justa medida está bien. Los extremos son malos.

Y colorín colorado, algo guarro os he contado.

 

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16 noviembre, 2015

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